domingo, 23 de mayo de 2010

EL DERRETIMIENTO DE LOS GLACIARES NO ES UN PROCESO SIMPLE..



La variabilidad en tan corto espacio de tiempo subraya el problema de asumir que el derretimiento de los glaciares y la elevación del nivel del mar ocurrirán necesariamente en una progresión lineal, según el autor principal de este estudio, Ian Howat, investigador en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de Washington, y del Centro Nacional de Datos sobre el Hielo y la Nieve en la Universidad de Colorado. El estudio llega un año después de que un artículo en la revista Science reveló que las descargas de los glaciares de Groenlandia se habían duplicado entre el 2000 y el 2005, lo que condujo a algunos científicos a especular que tales cambios indicaban una progresión lineal."Aunque las velocidades de derretimiento de estos dos glaciares se han estabilizado, no sabemos si permanecerán estables, si crecerán, o si se continuarán colapsando en el futuro próximo", advierte Howat. Esto se debe a que la forma de los glaciares ha cambiado de modo muy notable.

Es importante poder contar con modelos informáticos precisos de los glaciares de la Antártida y de Groenlandia, porque el 99 por ciento del hielo glaciar de nuestro planeta se halla en estos dos lugares. El hielo glaciar ocupa el segundo puesto en importancia, después de los océanos, en la lista de los mayores depósitos de agua del planeta.

Hallazgos previos publicados un año atrás mostraron que los glaciares de Groenlandia habían duplicado sus descargas al mar entre el 2000 y el 2005, pero estos resultados, matiza Howat, estaban basados en "instantáneas" de las descargas tomadas con cinco años de diferencia.

El nuevo estudio añade detalles sobre el segundo y el tercero de los glaciares más grandes de Groenlandia, Kangerdlugssuaq y Helheim. Ambos están en la parte suroeste de Groenlandia.

En Kangerdlugssuaq, el 80 por ciento del incremento total de la descarga se produjo en menos de un año, en el 2005, y fue seguido por una caída posterior del 25 por ciento. En Helheim, la descarga se incrementó entre el 2000 y el 2003, y luego aumentó en una cantidad aún mayor entre el 2004 y el 2005. Sin embargo, este ritmo cayó en el 2006 hasta un valor muy cercano al del año 2000.

Los resultados de la investigación apuntan a que la forma de estos dos glaciares cambió a medida que afrontaban la acción del mar. Esos cambios ejercieron de freno. Los glaciares perdieron hielo a medida que sus bordes frontales comenzaron a fragmentarse. La pérdida de masa hizo elevarse otras secciones, que también se fragmentaron. Los frentes se estabilizaron cuando el hielo había retrocedido a zonas menos profundas en los fiordos.

ISLA DE PASCUA, EL CUENTO CORTO DE LA TIERRA

La misteriosa y aislada civilización del Pacífico destruyó su entorno y se condenó a sí misma. La alienación espiritual no es privilegio del hombre moderno. ¿Imágenes de nuestro futuro planetario?

“En sólo unos siglos, la población de la Isla de Pascua arrasó con su bosque, llevó a la extinción a sus plantas y animales, y condujo a su compleja sociedad a una espiral de caos y canibalismo. ¿Estamos nosotros a punto de sufrir igual suerte?”

Esta es la angustiosa pregunta que el investigador Jared Diamond se pregunta en “El fin de los pascuenses”.

La sociedad que vivió en la Isla de Pascua generó volúmenes de especulación por más de dos siglos y medio, desde su descubrimiento por el mundo occidental en 1722. Entre todas las antiguas civilizaciones desaparecidas, era la más aislada y misteriosa.

La intriga comenzó con sus enormes estatuas de piedra, los maois, de toneladas de peso. Más de 200, en macizas plataformas frente a la costa. Otros 700, abandonados en los caminos o a medio hacer en las canteras, como si los trabajadores hubieran botado sus herramientas y dejado súbitamente el lugar.

La isla, de apenas 100 kilómetros cuadrados, era un pastizal sin un solo arbusto de importancia cuando la pisó el europeo. Y bien lejos de todo. Enclavada en pleno Océano Pacífico, “el trozo de tierra habitable más aislado del mundo”, a más 2.660 km. de la isla más cercana.

¿Cómo había podido desarrollarse una civilización en este páramo? ¿De dónde, en ese pastizal, habían extraído la energía y los materiales para tallar y mover esas gigantescas moles de piedra? ¿Por qué habían desaparecido súbitamente del lugar?

Hasta se aventuró la hipótesis de que seres extraterrestres, extraviados en la isla y posteriormente rescatados, habían sido los autores de las tallas.

Sin embargo, cada vez más disciplinas acumulan información y evidencias sobre una historia más simple: los pascuenses cometieron suicidio ambiental. Destruyeron su bosque, consumieron sus recursos y arruinaron su economía en pocos siglos.

Réquiem para una tierra fecunda

Diferentes investigaciones reconstruyeron el ambiente de la Isla de Pascua antes de que llegara del hombre. No era un baldío, sino un tupido bosque de grandes árboles, con una rica fauna y flora, y un mar generoso de especies y aves marinas.

Los primeros colonos polinesios se encontraron con una tierra fecunda, de alimentos abundantes, materiales de construcción en cantidad, y amplios habitats. Prosperaron y se multiplicaron.

Después de unos siglos, empezaron a erigir moais en plataformas de piedra, tal como sus antepasados lo habían hecho. Con el paso de los años, los moais se hicieron más grandes, en una espiral de competencia entre clanes.

En su momento de máxima expansión hubo en la isla entre 7 y 20 mil habitantes. La creciente población comenzó a talar el bosque más rápidamente de lo que podía regenerarse. La gente talaba para hacer casas, canoas, leña, herramientas. La gente talaba para cultivar y para todo tipo de fines.

Cuando el bosque desapareció, la vida se volvió mucho más complicada: los arroyos se fueron secando, ya no hubo leña para hacer fuego, y comenzó a ser cada vez más duro encontrar comida. Alimentos que antes eran abundantes, como las aves terrestres y marinas, y los grandes mariscos, fueron desapareciendo. Ya sin troncos para construir canoas, y la captura de peces declinó. Los rendimientos de las cosechas corrieron igual suerte, ya que la deforestación produjo erosión, el suelo se secó con el sol, y sus nutrientes fueron lavados por las lluvias.

La destrucción de los animales de la isla fue tan extrema como la del bosque: sin ninguna excepción, cada especie de ave terrestre se extinguió. Incluso los mariscos fueron sobreexplotados, hasta que la gente tuvo que conformarse con pequeños caracoles en lugar de grandes cangrejos. Las colonias de aves marinas desaparecieron.

Estatuillas de esa época que todavía se conservan muestran gente con mejillas hundidas y costillas visibles, que sugieren que hubo una gran hambruna.

Para reemplazar sus antiguos suministros, los Isleños de Pascua se volcaron a consumir una fuente de carne tabú: los humanos. Las tradiciones orales mencionan corrientemente el canibalismo.

Con la desaparición de excedentes, la Isla de Pascua ya no pudo alimentar a jefes, burócratas y sacerdotes. El caos y las disputas locales reemplazaron al gobierno y una clase de guerreros tomó el poder. La población empezó a colapsar, reduciéndose hasta llegar a ser un décimo de lo que había sido. La gente se fue a vivir en cuevas para protegerse de sus enemigos. Finalmente, los clanes empezaron a derribar los moais de sus rivales…

“El cuento corto de la tierra”

Dice Diamond: “Mientras intentamos imaginar el colapso de la civilización de Isla de Pascua, nos preguntamos por qué no miraron alrededor y porqué no se detuvieron antes de que fuera demasiado tarde. ¿En qué estaban pensando cuándo talaron la última palma?”.

“Ahora, para nosotros el significado de la Isla de Pascua debiera ser sobrecogedoramente obvio. La Isla de Pascua es el cuento corto de la Tierra. Hoy, de nuevo, una población creciente choca con recursos decrecientes. Tampoco tenemos ninguna válvula de escape por emigración, porque todas las sociedades humanas están unidas, y tampoco podemos escapar al espacio, así como los pascuenses no podían huir por el océano”.

La historia puede ser una elocuente muestra de nuestro futuro como planeta. Retrata, además, que la alienación espiritual no es privilegio del hombre moderno.

La pregunta es: ¿Nos acercamos a un colapso inevitable?

EL PROBLEMA DE LA CAPA DE OZONO!

La tierra se halla rodeada, entre quince y cincuenta kilómetros de altura, de una capa de ozono estratosférico. La máxima concentración de ozono se localiza entre los 25 y 30 kilómetros de altura y es de vital importancia para la vida en la superficie. El ozono actúa como unas gigantescas gafas de sol que filtran la peligrosa luz ultravioleta.

El ozono. O3, es un alótropo del oxígeno, O2, es decir, es el mismo elemento pero bajo otra forma. El oxígeno molecular que respiramos contiene dos átomos de oxígeno y el ozono tiene tres. Esta variación molecular modifica notablemente las propiedades químicas de estos compuestos. Así, mientras el oxígeno es indispensable para la vida, el ozono es una gas de efectos nocivos para la salud si se presenta en altas concentraciones en las capas bajas de la atmósfera y en diferente concentraciones. En la Estratosfera, donde el ozono actúa como filtro ultravioleta y en la capa baja de la atmósfera (Troposfera), donde su presencia se considera, en determinadas concentraciones, como contaminante.

El ozono se forma a partir del oxígeno molecular mediante la absorción de la luz ultravioleta del sol. Esta reacción es reversible, es decir, debido a la presencia de otros componentes químicos el ozono vuelve a su estado natural, el oxígeno. Este oxígeno se convierte de nuevo en ozono, originándose un proceso continuo de formación y destrucción de estos compuestos.

El problema aparece cuando la concentración de los componentes que favorecen la transformación de ozono en oxígeno aumenta debido a la aportación de las actividades humanas.

Entre estos compuestos destacan los CFC, que significan hidrocarburos de cloro y flúor, y los galones, que son hidrocarburos que contienen bromo, que como ya se ha indicado, se usan como agentes refrigerantes, disolventes, espumas aislantes, sustancias contra incendios, etc.

Sin embargo, estos compuestos no son lo únicos dañinos para la capa de ozono. Así, otros gases como los óxidos de nitrógeno, los constituyentes del ciclo del carbono y los compuestos hidrogenados, se combinan con los derivados del cloro y del bromo para modificar el frágil equilibrio en la capa de ozono de la Estratosfera.

Aunque el ozono posee un proceso natural de regeneración, las medidas de reducción de las emisiones de CFC a la atmósfera no se dejarán notar hasta dentro de, por lo menos, una década.

Los primeros pasos tendentes a esta reducción ya han sido dados. La firma, en octubre de 1987, del Protocolo de Montreal, que desarrolla las directrices del Convenio de Viena para el control de sustancias que agotan la capa de ozono y la Cumbre de la tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, son ejemplos del interés internacional por erradicar este problema. En virtud de estos acuerdos, en el año 1994 se han suspendido la fabricación de todo tipo de galones y se han establecido planes concreto para la reducción del CFC.

*Los gases de invernadero.

Se denominan gases de efecto invernadero (GEI) o gases de invernadero a los gases cuya presencia en la atmósfera contribuye al efecto invernadero. Los más importantes están presentes en la atmósfera de manera natural, aunque su concentración puede verse modificada por la actividad humana, pero también entran en este concepto algunos gases artificiales, producto de la industria. Esos gases contribuyen más o menos de forma neta al efecto invernadero por la estructura de sus moléculas y, de forma sustancial, por la cantidad de moléculas del gas presentes en la atmósfera. De ahí que por ejemplo, el SF6, sea una eficaz molécula de EI, pero su contribución es absolutamnte ínfima al EI.

Gases implicados ==

Espectro de absorción en el infrarrojo del conjunto de la atmósfera (abajo) y de gases específicos. De algunos se marcan solamente los centros de sus bandas de absorción (De Graedel & Crutzen, 1993).

Vapor de agua (H2O). El vapor de agua es un gas que se obtiene por evaporación o ebullición del agua líquida o por sublimación del hielo. Es el que más contribuye al efecto invernadero debido a la absorción de los rayos infrarrojos. Es inodoro e incoloro y, a pesar de lo que pueda parecer, las nubes o el vaho blanco de una cacerola o un congelador, vulgarmente llamado "vapor", no son vapor de agua sino el resultado de minúsculas gotas de agua líquida o cristales de hielo.

Dióxido de carbono (CO2) óxido de carbono (IV), también denominado dióxido de carbono, gas carbónico y anhídrido carbónico, es un gas cuyas moléculas están compuestas por dos átomos de oxígeno y uno de carbono. Su fórmula química es CO2.

Metano (CH4)El metano (del griego methy vino, y el sufijo -ano[1] ) es el hidrocarburo alcano más sencillo, cuya fórmula química es CH4.

Cada uno de los átomos de hidrógeno está unido al carbono por medio de un enlace covalente. Es una sustancia no polar que se presenta en forma de gas a temperaturas y presiones ordinarias. Es incoloro e inodoro y apenas soluble en agua en su fase líquida.

En la naturaleza se produce como producto final de la putrefacción anaeróbica de las plantas. Este proceso natural se puede aprovechar para producir biogás. Muchos microorganismos anaeróbicos lo generan utilizando el CO2 como aceptor final de electrones.

Constituye hasta el 97% del gas natural. En las minas de carbón se le llama grisú y es muy peligroso ya que es fácilmente inflamable y explosivo.

El metano es un gas de efecto invernadero relativamente potente que podría contribuir al calentamiento global del planeta Tierra ya que tiene un potencial de calentamiento global de 23; pero que su concentración es bajísima.[2] Esto significa que en una media de tiempo de 100 años cada kg de CH4 calienta la Tierra 23 veces más que la misma masa de CO2, sin embargo hay aproximadamente 220 veces más dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra que metano por lo que el metano contribuye de manera menos importante al efecto invernadero.

Óxidos de nitrógeno (NOx)El término óxidos de nitrógeno (NxOy) se aplica a varios compuestos químicos binarios gaseosos formados por la combinación de oxígeno y nitrógeno. El proceso de formación más habitual de estos compuestos inorgánicos es la combustión a altas temperaturas, proceso en el cual habitualmente el aire es el comburente.

Ozono (O3)El ozono (O3), es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los 2 átomos que componen el gas de oxígeno. Cada átomo de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno (O2), formando moléculas de Ozono (O3).

Clorofluorocarbonos (artificiales)El clorofluorocarburo, clorofluorocarbono o clorofluorocarbonados (denominados también ClFC) es cada uno de los derivados de los hidrocarburos saturados obtenidos mediante la sustitución de átomos de hidrógeno por átomos de flúor y/o cloro principalmente.

Debido a su alta estabilidad fisicoquímica y su nula toxicidad, han sido muy usados como líquidos refrigerantes, agentes extintores y propelentes para aerosoles. Fueron introducidos a principios de la década de los años 1930 por ingenieros de General Motors, para sustituir materiales peligrosos como el dióxido de azufre y el amoníaco.

LOS BIOCOMBUSTIBLES:¿ SOLUCION REAL AL PROBLEMA DE LOS GASES VEHICULARES?

Los biocombustibles son combustibles de origen biológico obtenido de manera renovable a partir de restos orgánicos. Estos restos orgánicos proceden habitualmente del azucar, trigo, maiz o semillas oleaginosas.

Todos ellos reducen el volumen total de CO2 que se emite en la atmósfera, ya que lo absorben a medida que crecen y emiten prácticamente la misma cantidad que los combustibles convencionales cuando se queman, por lo que se produce un proceso de ciclo cerrado.

Los biocombustibles son a menudo mezclados con otros combustibles en pequeñas proporciones, 5 o 10%, proporcionando una reducción útil pero limitada de gases de efecto invernadero. En Europa y Estados Unidos, se ha implantado una legislación que exige a los proveedores mezclar biocombustibles hasta unos niveles determinados. Esta legislación ha sido copiada luego por muchos otros paises que creen que estos combustibles ayudarán al mejoramiento del planeta a través de la reducción de gases que producen el denominado ‘Efecto Invernadero’.


Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados, apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010, y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas.

EL PROBLEMA DE LASELVA AMAZONICA

Es la selva tropical más extensa del mundo. Se considera que su extensión llega a los 6.000.000 de km² repartidos entre nueve países sudamericanos: Brasil (que posee más del 50%), Perú (que posee más del 13%), Bolivia, Colombia (que posee alrededor de 7%), Ecuador, Guyana, Surinam, Venezuela y la Guayana Francesa.

La selva amazónica se desarrolla alrededor del río Amazonas y de su cuenca fluvial. Las altas temperaturas favorecen el desarrollo de una vegetación tupida, exuberante y siempre verde

Toda la fauna de la selva tropical húmeda sudamericana está presente en la Selva Amazónica. Existen en ella innumerables especies de plantas todavía sin clasificar, miles de especies de aves, innumerables anfibios y millones de insectos.

Podemos encontrar desde insectos hasta los grandes mamíferos como el jaguar, el puma, la danta y los venados. Reptiles como tortugas, caimanes, babillas y serpientes, como la famosa anaconda, también lo habitan. Hay aves (entre las que se destacan el guacamayo, el tucán, el águila arpía, etc.) y peces de todas las especies, plumajes y escamas, también en sus aguas vive el Delfín Rosa o rosado. En las lagunas a lo largo del Río Amazonas florece la planta Victoria amazónica, cuyas hojas circulares alcanzan más de un metro de diámetro.

La selva amazónica se enfrenta a una serie de problemas, entre los cuales podemos encontrar:

- La falta de recursos de los gobiernos de los países que comparten la selva.

- Los saqueadores que son los que se encargan de la deforestación y extracción de recursos vegetales y especies animales, contaminación del agua - y medio ambiente porque además provocan incendios.

- Las Multinacionales que por explorar riquezas minerales (Petróleo, metales, minerales, gas natural…), desequilibran la ecología.

- La invasión masiva de inmigrantes que llegan diariamente a colaborar con el ya existente saqueo .

- La ausencia de leyes protectoras de la selva, y si existen esas leyes, no se cumplen.

Pero, ¿cómo se encuentra realmente la selva?.

La descripción de la situación fue descrita en el informe presentado en Bali (Indonesia), el cual muestra que la mayor parte del problema se produce en Brasil (país que tiene casi el 65% o las 3/5 partes de la selva amazónica) y sobre todo en Rondonia y Mato Grosso, estados en los que las actividades agrícolas y ganaderas han llevado a la progresiva destrucción de esa parte de la selva con la finalidad de cubrir la demanda de productos de exportación como la carne y la soya, una suerte de tándem mortal para la supervivencia de la selva amazónica brasileña.

LOS INCENDIOS FORESTALES Y SUS CONSECUENCIAS..


Un incendio forestal es el fuego que se extiende sin control sobre combustibles forestales situados en el monte.

También puede definirse como: el fuego que se expande sin control sobre especies arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas, siempre que no sean características del cultivo agrícola o fueren objeto del mismo y que no tengan calificación de terrenos urbanos, afectando esta vegetación que no estaba destinada para la quema.

Los incendios forestales tienen muchas repercusiones sobre la diversidad biológica. A escala mundial, son una fuente importante de emisión de carbono, contribuyendo al calentamiento mundial que podría modificar la biodiversidad. En los planos regional y local, modifican el volumen de biomasa, alteran el ciclo hidrológico con consecuencias sobre sistemas marinos como los arrecifes de coral, e influyen en el comportamiento de las especies vegetales y animales. El humo procedente de los incendios puede reducir notablemente la actividad fotosintética (Davies y Unam, 1999) y perjudicar la salud de los seres humanos y me los animales.

Uno de los efectos ecológicos más importantes de los incendios es la mayor probabilidad de que se produzcan)nuevos episodios del mismo tipo en los años subsiguientes, al caer los árboles, lo que permite que la luz del sol reseque el bosque y produzca una acumulación de combustible con un aumento de especies susceptibles a los incendios, como las herbáceas inflamables. La consecuencia de los incendios repetidos es perjudicial porque es uno de los factores principales del empobrecimiento de la biodiversidad en los ecosistemas de los bosques pluviales. Los incendios pueden ser seguidos de la colonización e infestación de insectos que perturban el equilibrio ecológico.

La sustitución de zonas extensas de bosque por herbáceas inflamables es uno de los efectos ecológicos más negativos de los incendios sobre los bosques pluviales tropicales. Estos procesos ya se han observado en algunas zonas de Indonesia y de la Amazonia (Turvey, 1994; Cochrane et al., 1999; Nepstad, Moreira y Alencar, 1999). Lo que antes era un bosque denso siempre verde se convierte en un bosque empobrecido poblado por un número reducido de especies arbóreas resistentes al fuego y una cubierta de malezas (Cochrane et al., 1999). En el norte de Queensland, en Australia, se ha observado que en los lugares en los que las prácticas aborígenes de utilización del fuego y los regímenes de incendios estaban controlados, la vegetación de los bosques pluviales comenzó a ser sustituida por sabanas arbóreas y herbáceas susceptibles a los incendios (Stocker, 1981).

Los incendios son poco corrientes en la mayoría de los bosques pluviales inalterados formados por árboles de gran altura y en los que predomina una cubierta de copas cerrada, debido al microclima húmedo, la humedad del combustible, la escasa velocidad del)viento y las ellvadas precipitaciones. Sin embargo, los bosques)pluviales puedeg resultar más s}sceptibles a loz incendios en los períodos de sequía intensa, como la que se experimenta durante los años en que se produce el oenómeno El Niño. En esos bosques que no están adaptados al fuego, éste puede hacer desa-parecer prácticamente todas las plántulas, brotes, lianas y árboles jóvenes, ya que no están protegidos por una corteza gruesa. El daño causado al banco de semillas, las plántulas y los brinzales obstaculiza la recuperación de las especies originales (Woods, 1989). El grado de recuperación y la necesidad de llevar a cabo intervenciones de rehabilitación dependen de la intensidad de los efectos del incendio (Schindele, Thoma y Panzer, 1989).

Los bosques tropicales también están sometidos a incendios causados por los seres humanos con el fin de talar árboles para practicar la agricultura. Los incendios causantes de deforestación, que son más comunes en los bosques alterados, pueden ser de intensidad ariable y quemaz árboles en pie% e incluso quemir completamente)el bosque, dejando el suelo totalmente desnudo.

Existe la preocupación de que las cortas de)salvamento (la dxtracción de madera muerta en bosques aprovechamos que han sufrado un incendio intenso o en el bosque primario quemado) que se utilizó como instrumento de gestión y de financiación tras los incendios acaecidos en Indonesia 1997-1998, pueden afectar negativamente a la sucesión vegetal (van Nieuwstadt, Sheil y Kartawinata, 2001).

Aunque el fuego es una perturbación natural frecuente en los bosques boreales, que se regeneran fácilmente después de un incendio, los incendios frecuentes de gran intensidad pueden alterar este equilibrio. A causa de los incendios extremadamente violentos que se produjeron en 1998, más de 2 millones de hectáreas de bosque de la Federación de Rusia han perdido la mayor parte de sus principales funciones ecológicas para un período que oscilará entre 50 y 100 años (Shvidenko y Goldammer, 2001). Los incendios intensos han tenido efectos negativos importantes sobre la diversidad vegetal. Son especialmente vulnerables las especies meridionales que se encuentran en el límite septentrional de su área de distribución geográfica. Por ejemplo, en Primorsky Kray (Federación de Rusia), los incendios de origen humano han contribuido a una reducción drástica de las poblaciones de 60 especies de plantas vasculares, 10 especies de hongos, ocho de líquenes y seis de musgo durante los dos o tres últimos decenios (Shvidenko y Goldammer, 2001).

LAGOS QUE DESAPARECEN Y MARES QUE SE CONTRAEN.

El agua y nuestro planeta en peligro!!

Listebilde

El lago Chad en África oriental se ha contraído un 5%. El mar de Aral, en Asia central, está retrocediendo y gradualmente se va convirtiendo en un desierto. En Israel, el retroceso de la orilla del lago Tiberias, -también conocido como el mar de Galilea-, a veces permite que los propios mortales caminen por donde estuvo el agua una vez. Miles de lagos en China han desaparecido por completo. Las desviaciones de agua de ríos en India y Pakistán que permitieron doblar el área irrigada durante las últimas cuatro décadas, han agotado muchos lagos. En total, más de la mitad de los 5 millones de lagos del mundo están en peligro.

Las desviaciones en los ríos han hecho disminuir el suministro de agua en los lagos provocando un cambio en el clima de su entorno. Al perder la capacidad de almacenamiento de avenidas de agua, los lagos desaparecidos ya no pueden usarse como colchón para apaciguar las inundaciones. La salinidad del lago norteamericano Mono supera por 3 veces la de los océanos Abril, 2005. Durante más de 4.000 años, los campesinos han desviado el agua del río para regar cosechas en áreas secas y durante estaciones secas, reduciendo el caudal que llegaba a los lagos y a los mares próximos. Durante el último medio siglo el uso mundial de agua se ha triplicado, creciendo más rápidamente que la población. La irrigación representa actualmente dos terceras partes del uso global de agua. Con la difusión de bombas eléctricas o alimentadas con diesel, la extracción del agua subterránea en algunas áreas ha excedido la recarga de la precipitación, provocando también el descenso de los niveles de los lagos y el de las aguas freáticas...La situación es preocupante, por ello presento en esta lista algunos de los lagos que están desapareciendo y los mares que se hacen pequeños.


El mar de Aral se convierte en un desierto

Rodeado de desiertos, el mar de Aral de 5 millones de edad, es uno de los lagos más antiguos del mundo. Durante los recientes años 60, cubría cerca de 66.000 kilómetros cuadrados y contenía 1.000 kilómetros cúbicos de agua. Dos ríos, el Amu Darya y el Syr Darya, alimentaban el lago con unos 65 kilómetros cúbicos de agua cada año. Hoy, sin embargo, la irrigación de extensos campos de algodón ha drenado los ríos, reduciendo la afluencia anual a solamente 1.5 kilómetros cúbicos. Consecuentemente el Aral ha perdido cuatro quintas partes de su volumen y se ha fracturado en dos secciones. El litoral del mar de Aral ha retrocedido hasta 250 kilómetros, dejando atrás un desierto salado. Los Naciones Unidas estiman que cada día 200.000 toneladas de sal y de arena que contienen los productos químicos agrícolas residuales y los metales pesados del fondo del mar destapado son llevadas por el viento y descargadas en tierras de labranza en un radio de 300 kilómetros, destruyendo pastos y campos agrícolas. La contaminación del aire, de la tierra y del agua ha dejado una herencia de enfermedades tales como cáncer, cólera y tifus. Se ha destruido la industria pesquera que una vez fue enormemente prolífica. La creciente demanda de agua está haciendo desaparecer otros lagos alrededor del globo. Las desviaciones para la irrigación de las aguas que alimentaban el lago africano Chad se han cuadruplicado entre 1983 y 1994. El alto consumo combinado con bajos niveles de precipitación desde los años 60, ha provocado que el lago se haya contraído un 95%: desde 25.000 kilómetros cuadrados a 1.350 kilómetros cuadrados durante los últimos 35 años.

Miles de lagos desaparecidos en China

El sobrebombeo de agua subterránea en la provincia de Hebei en China ha hecho descender el nivel freático de agua provocando la pérdida de 969 de los 1.052 lagos de la provincia. En la región de Madoi, en la provincia de Qinhai en el noroeste de China, la primera por la cuál fluye la corriente principal del Río Amarillo, una vez tuvo 4.077 lagos. Durante los últimos 20 años, más de la mitad han desaparecido. En 1998, el río más grande de China, el Yangtze, provocó una devastadora inundación, causando la muerte de 3.600 personas y más de $30 mil millones en daños. Las inundaciones fueron atribuidas en gran parte a la tala de bosques y a la pérdida de más de 13.000 kilómetros cuadrados del área lacustre en el trazado medios y más bajos del Yangtze. Antes de la inundación, unos 800 lagos habían desaparecido enteramente, privando al río de su capacidad de almacenaje y de protección de inundaciones. Después de las inundaciones el gobierno chino se comprometió a varias acciones de restauración de los bosques y los lagos.

Lagos secos y contaminados ( eutrofización )

Los lagos están siendo no solamente drenados; también están muriendo de la contaminación. Residuos de granjas, aguas residuales, y el polvillo de nitrógeno procedente de la quema de combustible fósil fertiliza los lagos, causando un exceso de algas y de crecimiento vegetal que agota el oxígeno del agua y mata la vida animal acuática. Tal eutrofización plaga más de la mitad de los lagos en Europa y Asia, 41 por ciento de los de Suramérica, y 28 por ciento en Norteamérica.